¿Te imaginas a tu familia de protagonista de una novela? ¿Qué te parecería si tu madre te dijera que quiere escribir un libro sobre la vida de todos los de casa? ¿Qué dirías? Pues en este dilema puso Isabel Allende a todos los de su entorno –su compañero, los hijos del mismo, su hijo, sus cuñados, sus mejores amigas y un largo etcétera de familiares y conocidos. Casi todos aceptaron el reto. El resultado es “La suma de los días”, un libro que no es una novela, no es una autobiografía, no es un ensayo pero es un poco de todo eso y mucho más.Una narradora excepcional –la propia Isabel Allende- se dirige a su interlocutora favorita, su hija Paula, muerta a consecuencia de una extraña enfermedad para contarle todo lo que ha acontecido en su vida desde que ella no está. Es éste un relato tierno, intenso, divertido y cargado de ironía.
todos modos llego ansiosa al 7 de enero. Anoche no pude dormir, nos golpeó la
tormenta, el viento rugía entre los robles y vapuleaba las ventanas de la casa,
culminación del diluvio bíblico de las recientes semanas. Algunos barrios del
condado se inundaron, los bomberos no dieron abasto para responder a tan
soberano desastre y los vecinos salieron a la calle, sumergidos hasta la
cintura, para salvar lo que se pudiera del torrente.